 |
| Francisco Franco mostrando su "humildad" |
Creo que España es el único país que habiendo sido la potencia dominante durante dos siglos (XVI y XVII) no se encuentra en la actualidad entre las primeras potencias mundiales. Pensando creo que he llegado al problema: la
posguerra y el aislamiento político. Pongamos un punto de partida, el año 1939, y cinco países: España, Italia, Japón, Portugal y Grecia. Salvando diferencias puntuales, estas cinco naciones estaban igualadas en cuestiones económicas; países alejados de la élite financiera de su momento. Sin embargo el camino que han seguido es muy distinto: Italia y Japón son miembros del G-8, mientras que Portugal y Grecia han sido intervenidos por la
Unión Europea, y España, bastante más cerca de lo segundo que de lo primero.
España, con más de 47 millones de habitantes debería ser uno de los principales productores de Europa, pero ésto no es así. Evidentemente gran parte de la culpa es de la actual crisis y de la mala, malísima gestión de Zapatero y el PSOE en conjunto, pero también es cierto que llevamos arrastrando un lastre desde hace décadas, lo dicho antes, la Guerra Civil, la posguerra y el posterior
aislamiento político. Lo común entre España, Grecia y Portugal es que los tres países han tenido dictaduras que han durado desde la primera mitad del siglo XX hasta los años setenta, y tienen constituciones, por lo tanto, redactadas en los años 1978, 1975 y 1976 respectivamente. Además todas estas dictaduras fueron de derechas, o de carácter conservador, como quieran llamarlo.
Viendo estos datos es fácil pensar que las
dictaduras tuvieron parte de la culpa del retraso actual de los países, y más si observamos que la totalidad de las dictaduras actuales se sitúan en países del tercer mundo mientras que todas las potencias del primer mundo son democracias. Pero nos quedan dos países: Italia y Japón. Terminada la
Segunda Guerra Mundial, a pesar de haber apoyado al bando perdedor se les dotó de constituciones en los años 1948 y 1947, manteniéndose vigentes en la actualidad.
En resumen, que llevamos arrastrando durante décadas un retraso económico respecto al resto de potencias económicas debido a la mala gestión política producida durante la posguerra y al aislamiento político, consecuencia de la implantación de una dictadura tras la
Guerra Civil en vez de una democracia europea. Además, si terminada la guerra hubiésemos tenido una constitución (de las de verdad, no como la de 1931) probablemente no existiría el estado de las autonomías ni otros lastres económicos que impiden que el país se desarrolle correctamente.
De todas formas, ya que estamos le quiero echar a
Franco la culpa de otra cosa: la mala imagen de la derecha en España. Tiene tan mala imagen que ni los partidos políticos de derecha admiten serlo, prefieren decir que son de "centro", incluso la Falange (¡Ja!). Debido al franquismo en España se relaciona derecha con dictadura e izquierda con libertad, mientras que en el resto del mundo, tal vez por la URSS, la relación es justo la contraria. Si Franco hubiese dado paso a una democracia en la década de los cuarenta, quizá hubiésemos vuelto a la élite económica, y quizá, debido a la hipotética buena imagen de la
derecha, ésta habría gobernado durante la mayor parte de la democracia (como en Japón) y no como ahora que el PSOE gana por goleada.