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Gilipollas: que padece cierta
deficiencia mental. |
LLevaba tiempo sin escribir, más que nada por exámenes y trabajos, pero ya he vuelto y vengo lanzando un nuevo mensaje: el Cristianismo debe radicalizarse. Desde hace un tiempo he visto en la televisión al impresentable de la imagen. Su nombre es
Leo Bassi, y es un inmigrante italiano que se dedica básicamente a meterse con todas las instituciones asentadas en España, comenzando por la Iglesia y terminando por la Iglesia.
Dejando de lado a este sujeto, por no llamarlo con otro nombre, y que además ha sido imputado (y con razón) por delitos contra los sentimientos religiosos (
►), hay por ahí muchos más que viven solamente para acabar con la Iglesia. Famosas son ya las lesbianas que asaltaron la capilla del Campo Universitario de Somosaguas (
►), o la obra catalana
Gang-Bang cuyo objetivo es ofender al Cristianismo (
►).
Sin embargo es impensable ver estos ataques contra otras creencias como el Islam. La explicación es evidente: la violencia. Un dibujante danés dibujó a Mahoma, ¿y qué pasó? Lo han intentado asesinar varias veces; por no hablar de los atentados terroristas. En un mundo con gente civilizada e inteligente no haría falta esta violencia, pero en éste gobernado por los terroristas y los retrasados, el matón del patio es el que manda. Y a los cristianos nos están ridiculizando, enfadando, pegando... a nosotros, a la base de Occidente, a Occidente. Si veis
esta sección encontrareis muchísimas más noticias que son, una a una, justificaciones para que se deje de dar la otra mejilla y se comience a responder, a golpear más fuerte.