03/06/2012

Cómo salir de la crisis

En realidad las medidas que se deben tomar para salir de la crisis son lógicas, el problema es encontrar políticos que se atrevan a aplicarlas.

España tiene dos grandes problemas: el primero es el paro, del que por culpa de la prima de riesgo y compañía parece que nos hemos olvidado; el segundo es la deuda del Estado, pero sobretodo de sus autonomías. Respecto al primero los políticos lo han dado por perdido y no hacen nada ya, mientras que para reducir deuda lo único que se les ocurre es subir impuestos, disminuyendo la calidad de vida de los españoles y también su consumo, entrando en un círculo vicioso. Para que os hagáis una idea, más de la mitad de lo que se paga por la gasolina y en facturas eléctricas son impuestos. Efectivamente, el Estado es un monstruo que se alimenta de nuestro dinero.

Para reducir gastos del Estado, se deberían aplicar una serie de medidas que están en la mente de todos pero que los políticos, viendo lo visto, nunca aplicarán, ya que pasan por suprimir todos los cargos inventados a partir de 1978 para enchufar políticos. Éstas son mis propuestas:
  1. Reducción de subvenciones:
    • Supresión total de todas las ayudas al cine y música español. Basta decir que EE.UU., el país líder absoluto en cine, nunca lo ha subvencionado; siempre se ha hecho con capital privado.
    • Privatización progresiva de la investigación pública: en España se dedica un porcentaje del PIB a I+D, que en teoría daría beneficios al vender patentes a empresas privadas. En realidad un investigador público, tras años trabajando, pierde un poco el interés y al ver lo difícil que es despedir a un funcionario, se retarda en cumplir los plazos. La empresa privada sin embargo ejerce cierta presión sobre el investigador, que trabajará más, más rápido (temiendo un posible despido) y en proyectos más rentables. La reducción de gastos pasa por "transplantar" esas investigaciones a empresas españolas.
    • Reducción drástica de las ayudas al deporte: Está muy bien per por la TV las olimpiadas, pero si España está tan bien últimamente en deporte, es porque se ha invertido mucho dinero, un dinero excesivo. Mientras se construyen gimnasios y centros deportivos para deportistas, los universitarios deben estudiar en barracones y utilizar laboratorios sin renovar desde hace décadas.
  2. Reestructuración del sistema universitario: No se deberían reducir gastos universitarios aumentando las matrículas, sino quitando banalidades. Aparte de crear una PAU común a todos los españoles y de dar preferencia de admisión a las universidades públicas por cercanía, se debería controlar más el número de alumnos.  me explico: en España hay por ejemplo más de cincuenta facultades de periodismo, que producen al año más de mil periodistas. De todos ellos, ¿cuántos ejercerán alguna vez su profesión? ¿El 5%? El Estado habrá desperdiciado un dinero (unos 25.000 € por alumno) en una educación que nunca se utilizará. ¿La solución? Que nadie se alarme, notas de corte, como se ha hecho toda la vida en las carreras de ciencias. Si se necesitan tantos ingenieros, se ponen notas de corte para que se "produzcan" ese determinado número de titulados. Propongo extender la misma filosofía a las carreras de letras.
  3. Equiparación de los funcionarios al resto de trabajadores: Aparte de haber muchísimos funcionarios, por todos es sabido que disfrutan de unos derechos que no tienen el resto, y que en estos momentos no nos podemos permitir.
  4. Venta de televisiones y patrimonio público: Las televisiones (y radios) públicas, tanto nacionales como autonómicas son unos importantes sumideros de dinero; su venta no solamente reduciría los gastos anuales sino que aportaría beneficios. Siempre me ha parecido estúpido y siempre me lo parecerá que existan medios de comunicación oficiales del Estado, es la mayor muestra de subjetividad y manipulación de la información; a nadie se le ocurriría pensar que pudiese haber un periódico editado por el gobierno, o al menos pocos lo comprarían; pues lo mismo debería ser con las televisiones públicas. Respecto a los edificios, todos sabemos que los mejores edificios siempre son públicos, y al igual que las televisiones, si se vendiesen algunos (como se está haciendo ahora en Cataluña) dejarían de consumir impuestos para pasar a aportar dinero.
  5. Fomentar el sector industrial: Mi padre siempre dice que España es el camarero de Europa; nuestra economía se basa en el turismo, en depender de los borrachos alemanes e ingleses que ensucian las costas pero que dejan dinero a un sector servicios que no produce. A Alemania no les hace falta soportarlo: ellos son la industria, necesitan ingenieros, necesitan trabajadores para producir, no para servir copas y limpiar vómitos. Esa es la base de una economía fuerte, no depender de los demás, como hace el sector servicios, sino hacer que los demás dependan de ti, produciendo. Se debería fomentar la creación de empresas de tecnología en España y el "transplante" de los parados que trabajaban en el sector terciario a la industria, para producir (en vez de recibir) dinero y aumentar los ingresos.
  6. Supresión de las autonomías: Cómo no, la estrella del plan. Desde 1700 hasta 1978 España sobrevivió sin la necesidad de dividirse en una especie de federación, que es lo que es al fin y al cabo el estado autonómico. Son un lastre, y de deberían pasar al gobierno central todas sus competencias (sanidad, educación, seguridad...) y suprimir cargos políticos, sean gobiernos autonómicos, parlamentos autonómicos o diputaciones. España y Alemania son los únicos países de la UE que tienen un sistema autonómico, pero la diferencia es que Alemania se lo puede permitir (además les sirvió para unificar el país en dos ocasiones, en el siglo XIX y tras la caída del Muro de Berlín) y nosotros no.
  7. Cambios en los permisos de residencia: En España hay dos tipos de inmigrantes: los que le causan un gasto tremendo a la seguridad social y los que le quitan puestos de empleo a los trabajadores españoles. Esta situación se podría solucionar cambiando los permisos de residencia, los más suaves de Europa, por otros que se aplican en países como Reino Unido. Unas medidas adecuadas reducirían el gasto en la Seguridad Social y disminuirían las tasas de desempleo y las grandes cantidades de dinero que salen de España todos los años en dirección a países emisores de inmigrantes. Las propuesta completa la tenéis aquí: Los permisos de residencia según Zadlander.
  8. Priorizar los gastos: Un país tiene muchísimos gastos, y en muchos casos el problema no está en la falta de dinero sino en la preferencia que se le dé a unos gastos sobre otros. Las medidas completas las tenéis en Cuestión de prioridades.
  9. Cambio de constitución: De poco sirve talar un árbol si no se quitan las raíces. La constitución de 1978 solamente ha traído división y más gastos, y aplicar todas estas medidas sin cambiarla sería alentar a que dentro de unos años se vuelva a repetir la misma situación. Una nueva constitución pasa por mayor democracia, menos administraciones públicas y una mayor defensa de los españoles y de España frente al extranjero y a los separatismos. Ya que le gusta tanto a los políticos las metáforas marítimas: un transatlántico, como Alemania, apenas sufre ante las tempestades; lo que pasa es que España son diecisiete barcas y llenas de polizones, que al menor oleaje se hunden.
Estas son todas mis humildes propuestas, que podrían hacer de España una potencia Europea en vez de un lastre, y que reducen gastos y crean empleos sin subir ningún impuesto.

3 comentarios:

  1. España es en sí un enorme entramado de amiguismo contra el que únicamente se puede luchar incidiendo en la derrota del estado y su hundimiento total para que los españoles se den cuenta de quien los gobiernan, una casta enorme de garrapatas.

    Yo soy de la opinión de que determinandas cosas, llegadas a cierto punto, no son subsanables y es mejor volver a empezar. España ha llegado al punto de no retorno. La democracia ha sido un fracaso, el estado de las autonomías un lastre descomunal y la casta de políticos una suerte de espantajos traidores que tienen que empezar a asumir responsabilidades antre tribunales populares que los envíen donde merecen.

    Pero claro, es una opinión.

    Un saludazo.

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  2. Sí, pero si España termina de hundirse, no podrá levantarse. Seremos una excepción, un país tercermundista en medio del primer mundo, una república bananera más, dividida, llena de terrorismo y odio. No mucho más que cualquier país africano, y entonces sí que Europa terminará en los Pirineos.

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  3. Es solo mi opinión pero creo que la unión es lo único que puede sacarnos de la crisis unión entre
    hermanos por medio de valores como la educación, conocimiento, técnica, patriotismo y el
    sacrificio.

    (...) Todo reino dividido contra sí mismo está arruinado, y cae casa sobre casa (...), Lc 42:11:14

    Un saludo,

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