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Un monstruo llamado Estado

Es algo extraño que para reducir el paro lo único que se le ocurra al gobierno sea facilitar el despido. O quizá simplemente aprovechan la situación caótica para satisfacer los deseos de los empresarios. El hecho es que cada vez más se está viendo, al menos en España, que los políticos son los enemigos del ciudadano.

Como diría Hobbes, allá por 1978 los españoles firmamos un contrato con el Estado, mediante el cual el gobierno nos aseguraba una serie de derechos a cambio de que los ciudadanos cumpliéramos con nuestros deberes. El caso es que han pasado algo más de treinta años y los españoles seguimos cumpliendo nuestras obligaciones, pagando impuestos sin excepción, pero el Estado sin embargo ya no cumple su parte del contrato. La educación en español (que recuerdo que es el idioma oficial de España) no está asegurada en todas las regiones, igual que la sanidad, o aquello de una vivienda digna, por no hablar de las pensiones, millones de españoles dedicándole todos los meses una buena parte de su salario al gobierno, pero no tenemos asegurado nuestro futuro.

Me río del diezmo medieval, que era el 10% de las ganancias, cada vez nos suben más los impuestos y se alejan de aquel lejano 10%. Yo, ni ningún otro ciudadano ha hecho absolutamente nada que provocase esta crisis, y sin embargo somos nosotros los que la estamos pagando. ¿Por qué? Fueron los políticos los que nos metieron en esta situación, pero lejos de rebajarse sus sueldos, cada vez suben más (por no hablar de corrupción), mientras que, como ha sucedido con la última reforma laboral, recortan nuestros derechos. Y además Rajoy, Presidente de España, tiene la poca vergüenza de decir que seguirá subiendo el paro. Aún más.

Es evidente que mientras los ciudadanos hemos cumplido con nuestras obligaciones, el Estado, comandado por los políticos, no lo ha hecho, se ha convertido en un monstruo insaciable, un monstruo que come dinero y excrementa parados. Y es que ese contrato firmado en 1978 entre pueblo y estado se ha roto, ha dejado de tener vigencia ya que una de las partes se ha dedicado a robar a través del sector urbanístico, a no saber prevenir la crisis, a una vez en recesión no saber salir de ella, a subir impuestos, recortar derechos sociales... El contrato constitucional se ha roto, es hora de una revolución y firmar uno nuevo.

5 COMENTARIOS:

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Ocón dijo...

Mi, sorprendentemente joven :-), amigo Alfonso. Estamos muy de acuerdo en casi todo lo que dices. No tanto en la parte referente a despidos etc. (lo explico mejor en la entrada de hoy).
Entre nuestros derechos no debería haber ninguno que partiera de lo privado. Ciudadanos cubriendo ciudadanos no es lo que toca, es el Estado quien debe proteger, etc. y no precisamente a base de obligar por ley a que personas o entidades privadas hagan el trabajo del Estado.

Me llaman y no puedo aclararme mejor.

Un saludo

Alfonso Atocha Aguilar dijo...

Lo que hace graciaes lo que dijo ayer Durán i LLeida, que esta reforma laboral nos acercaba más al resto de Europa. Sí, solamente hace falta que el sueldo mínimo pase de ser 600€ a 1500 y ya está. Siempre se olvidan de equipararnos en lo mejor.

Ocón dijo...

Ahí le has dado, pero es como todo lo demás. Hablan de impuestos bajos, pero si comparan que comparen bien; ¿qué impuestos a cambio de qué?. Es bochornoso tener ese sueldo mínimo en España, pero no es precisamente una consecuencia de lo laboral o empresarial sino de lo político.
Dará lo mismo esa mierda de s.m.i. si se liberaliza la cosa y dejan de meter mano los políticos y los UGTCCOO's. Se pagará y se cobrará lo que a cada uno le corresponde, inevitablemente y por pura exigencia de la propia actividad NATURAL, LIBRE Y NO INTERVENIDA. Y además no será ni una novedad ni un descubrimiento.
Pero ¿estarán dispuestos LACASTA, incluidos sindicatos y patronal, a soltar tanto poder como tienen ahora, a prescindir de tantos fondos e influencia en beneficio de lo laboral/empresarial?.
NO voluntariamente

Saludos

Alfonso Atocha Aguilar dijo...

Los humanos somos egoístas por naturaleza. Cuanta más libertad se le da a los empresarios, más rebajarán los sueldos, y si no están los trabajadores a admitirlo, contratan a inmigrantes cobrando la mitad y ya está.

Las condiciones laborales deben estar bien atadas y controladas por un poder superior al empresario.

Ocón dijo...

No lo tengas tan claro amigo mío. Lo de los inmigrantes es tal como lo dices, pero volvemos a lo mismo, ese es un tema de Estado. Hay cosas que el Estado sí debe hacer y no hace, pero si se mete a regular el mercado por decreto no solucionará nada. El Estado, para todo, debe garantizar las condiciones en que se moverá la sociedad, las mejores posibles (como solo admitir inmigración regulada, ser inflexible con los malos empleadores 'en negro', etc.) pero nunca decidiendo por decreto tantas cosas que no funcionan porque lo diga una ley sino porque se dan las condiciones necesarias. ¿Controles? todos los que haga falta para pillar a listillos y tontillos. Establecer tantas premisas y condiciones previas al trabajo y lo laboral NO. Nunca ha funcionado ni puede. Como digo en el blog hoy, no se puede apagar el sol por decreto.

Saludos