Hasta siempre (blog cerrado)

Grande

Si preguntara cuál es el país cuyo imperio ha sido más grande, espero que todos contestaran que España. Sin embargo, poco a poco España fue perdiendo territorio. Tribus de indígenas con diminutos cerebros decidieron en el s. XIX que independizarse les convenía más, aprovechando que Napoleón había conquistado España para separarse, en vez de cruzar el Atlántico para rescatar a su patria. Algunas décadas después, los adorables norteamericanos decidieron que era el momento apropiado para quitarnos las últimas colonias, o sea, Filipinas y el Caribe. Por aquel entonces solo nos quedaban territorios en África, que eran la Guinea Española, el Sáhara y el Rif (Norte de Marruecos). Aunque, claro, también los hemos perdido.

Desde que los Reyes Católicos fundaron el mayor Imperio que la Tierra jamás ha conocido, que controlaba todos los mares y todas las rutas terrestres, ahora solo queda un país que no es ni tan siquiera una potencia mundial con armas atómicas. ¿Qué nos espera? ¿Qué planes de futuro debería tener España?

Yo responderé: con una democracia, ninguno.

Libre

Hace ya unos cuantos años que España está en la Unión Europea. Al principio, como país recién salido de una larga dictadura, entrar en una aglomeración de países a cada cual más importante que el anterior, le vino muy bien. Se le consideraba uno de los doce países más importantes de Europa, algo que en realidad no era gran cosa, pero que por aquellos tiempos, al menos, sí lo parecía. Ahora, esa pequeña comunidad se ha transformado en una copia europea de la ONU. Con veintisiete países en el parlamento europeo y 780 eurodiputados cobrando más dinero que el Rey, parece que dentro de poco van a tener que hacer una red de metro en Bruselas especial para eurodiputados y demás. A, no, espera... los eurodiputados no cogen el Metro. ¿Para qué?
España ya no es libre. Cientos de asociaciones más o menos importantes se acumulan sobre la chepa dolorida de la patria de los Reyes Católicos. ONU, UE, OTAN... Seguro que si uno se pone a contarlas, no termina en dos días. Las decisiones que tome España deben tener el visto buenos de estas organizaciones. Ya un país no puede hacer lo que quera, tener la forma de gobierno que más le apetezca, porque, en realidad, ya no gobierna ni tan siquiera nuestro querido ZP, sino los dirigentes de estas organizaciones que, además, nadie sabe quiénes son.

La Nueva España

Hace 35 años que Franco murió. En España ya no hay falangistas, ya los policías no ejercen su poder, ya no hay maricas en las cárceles. Ahora oleadas de miles y miles de inmigrantes colapsan las oficinas del INEM, gitanos van robando cables de electricidad y manadas de rojos anarquistas sodomitas satánicos pro-musulmanes y masones llenan la pantalla de la televisión. Ahora a todas horas se habla del glorioso testículo de Franco perdido en la Guerra de África. Los años de ensueño de los Reyes Católicos son ridiculizados en los libros de texto. El Extremadamente Glorioso, Aclamado y Católico Imperio Español se ve superado en estos libros por el putrefacto y esclavista Imperio Inglés. Ya no se va a recordar a los pobres soldados que dieron su vida por España en la Guerra Civil yendo al Valle de los Caídos; ahora se rememora a los «oprimidos» catalanes en manifestaciones clandestinas con banderas independentistas y bajo el fulgor del fuego que produce las fotografías de los Reyes y la bandera de España.
Al himno de este país se le ha castrado quitándole la letra, y, para remate, moros y vascos ponen bombas y ni tan siquiera huelen la cárcel, aparte de hablar de las bodas entre desviados y las «fiestas florales» que sustituyen a las comuniones. Aborte usted libremente, pues no hay ninguna prueba científica que indique que seamos seres humanos.
¿Esto es España? No, señores, es la versión amariconada del infierno.

¿Por qué un león morado?

Probablemente no os habréis dado cuenta, pero, cuando sale el escudo de España en cualquier bandera, el león representante del Reino de León es morado... ¿por qué? Me he molestado en buscar y consultar estandartes antiguos y en todos aparece un león rojo, y no morado. Entonces, ¿quién y por qué lo cambió?

En las banderas franquistas que ondearon hasta 1982 el león era rojo, igual que en todas las banderas anteriores, pero a partir de el cambio de escudo en la bandera efectuado en ese mismo año por el gobierno de Felipe González el susodicho león mutó de color, por obra y gracia del señor González.
A continuación hay unos escudos comparativos:


Escudo Franquista de España


Escudo actual